20/3/26

colección

 

 

mientras revisa en mi biblioteca

Usagi dice que Neruda

(aunque haya sido un forro)

empezaba sus poemas bien.

 

los lee con su modo erótico de nombrarlo todo:

amor

política

distancia

exilio

religión

 

podría morir haciéndole el amor entre los libros

dejando de lado los que no empecé

podría vivir leyendo sus movimientos corporales

pero me voy

pero me fui.


                              (de Usagi,2020)

5/12/25

Semáforo

 


Silencio urgente después del sexo

porque no pudimos acabar.


Afuera los autos transitan como personas que se chocan, 

son compartimentos de lujuria incómoda

gastando combustible en el camino que no tiene retorno

y solo se detienen cuando ven la luz en rojo.


                              (de Casa rodante, 2019)

20/9/25

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A lo mejor no lo sabemos, pero

usamos nuestras fotos de perfil para

no olvidarnos de nosotros mismos.

 

Aquí, en mi país, sobre todo

se vive del oxígeno,

todos sus habitantes no respiran otra cosa.

 

¿Es esto una adicción?

¿Es que acaso tenemos una relación complicada todos?

 

Repito:

A lo mejor no lo sabemos, pero

escribimos para no olvidarnos de nosotros mismos.


                                 (de Aguantá!, 2018)

19/4/25

Gajes del oficio

 

Un hombre escribía ansioso

a veces pensando en sí mismo

a veces comprometido con la sociedad

(a los críticos les venía bien, aunque siempre hablaban mal).

No tenía descanso en su oficio solitario

así que se arrojó al abismo sin salida de la poesía.

 

Explotaron las tintas de sus lapiceras

manchando el paisaje gris de la ciudad

pero nadie se asombró.


                             (de Casa rodante, 2019)

22/7/24

yokais

 

 

sacarnos una selfie

la ropa

los fluidos

y fusionarnos

en un monstruo hermoso

de cuatro brazos y dos cabezas

hasta que nuestras extremidades

vuelvan a la normalidad

y seamos simples mortales.


                              (de Usagi, 2020)

27/2/24

la cuidad cambió (para peor)

 

 

 

desde enero vivo una vida tormentosa y como siempre solitaria.

 

la ciudad cambió para peor y están de moda los poetas tristes

así que actualmente me reconocen por el nombre, pero personalmente ni me fichan.

 

incluso otros escritores

me hacen bullying.

 

entonces me encierro en mi casa y me pongo a escribir

lo peor de sentirse ser precisamente yo.

 

de vez en cuando también me llama un editor independiente

y me dice que está harto de publicar mis boludeces.

 

que me mate o me pierda por un tiempo

porque aquí la gente no lee literatura 

lee gente, pero de forma superficial.

 

y los siguientes meses van a ser peores.


                                            (de Mi perro y yo estamos renegando, 2017)